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Nunca como antes la movilidad había sido tan sencilla como ahora. Los ingredientes que la posibilitan son: Internet, los móviles y el low cost. ¿Por qué se nos puede considerar como un Homo mobilis?

Las razones para viajar desde el comienzo de los tiempos han ido variando. Mientras que a unos les asaltó la curiosidad por conocer nuevas tierras, paisajes, gentes, otros quisieron invadir países porque había algo en ellos que les interesaba. Básicamente es lo que se conoce como colonización.

Asimismo, y casi de manera casual el hombre se expandió a otros lugares de la tierra viajando. Parece que definir al ser humano como “Homo mobilis” no va desencaminado del todo. Aunque las razones por las que una persona viajaba en el siglo XV no sean las mismas que ahora, lo que está claro es que el ser humano está hecho para moverse.

Prueba de ello es que siempre ha puesto en marcha toda su maquinaria para inventar transportes cada vez más veloces, seguros, e incluso estéticamente más bellos. Y una vez más, un invento tecnológico no se podía dar solo, y ha provocado como era previsible una vez más en nuestra historia una reacción en cadena. Este despliegue de transportes ha generado toda una red turística que no para de crecer, y que hace recordar una vez más que la vida sedentaria no está hecha para el humano.

La tecnología: motor de cambio del viajero

Lo que se puede decir es que el perfil del viajero como ya se dijo en este post hace apenas unas semanas está cambiando y en concreto, “los dispositivos móviles se han convertido en su mejor y más fiel compañero junto con la conexión a Internet y las Apps con multitud de funcionalidades”. El viajero utiliza el móvil prácticamente para todo, y es justamente así también como las propias empresas de alquileres vacacionales como holidu.es, deciden posicionarse en Internet para responder a las necesidades de los viajeros de una manera cómoda y eficaz.

Se está pues ante un turista cada vez más hiperconectado, informado, y que suele llevar todo preparado y reservado para evitar contratiempos como los que relata en su propia página el bloguero y mochilero Manu Auñon Sanz. Para Manu, quién reflexiona sobre la tecnología y los viajes, tuvo que aceptar en uno de ellos que la vida, y tal vez su modo de enfrentarse a sus aventuras había cambiado para siempre. Las grandes modificaciones vienen sobre todo de la mano de Internet, las nuevas tecnologías y también los viajes low cost, que posibilitan trayectos en avión a lugares lejanos no solamente a aquellos que tienen un poder adquisitivo alto, sino a un espectro de población cada vez más amplio.

La típica imagen del mochilero que viaja a lugares inexplorados, incluso a rincones donde apenas ha habido un “turista” antes no está para nada reñida con una nueva figura, que sería algo así como la del “mochilero tecnológico”. En vez de escribir libretas a diestro y siniestro que ocupan peso, que además se pueden perder y que se almacenan con el paso del tiempo, ahora se tiende a llevar todo en un portátil, Tablet y si se apura hasta solo en el teléfono móvil. Se puede decir que cada vez viajamos más lejos pero más ligeros. ¿Será esta la tendencia que ha venido para quedarse?

Imágenes del artículo: Shutterstock

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