La inteligencia artificial (IA) ha llegado ya a cada elemento del viaje. Hoy en día, los sitios web de chatbots, las plataformas de búsqueda personalizada y los asistentes virtuales en la habitación se están implementando para mejorar el compromiso de los clientes, aumentar las tasas de conversión y personalizar la experiencia del huésped.

Gracias a la IA llegar a un destino es cada vez más fácil. Por ejemplo, este año Google Flights empezó a predecir retrasos y a anunciarlos antes que las propias aerolíneas. ¿Hasta dónde podemos llegar con la inteligencia artificial? En este artículo publicado en Hotel-online, Natasha Prats, Product Manager de Travel Tripper, analiza cómo hacen uso de la IA algunas marcas del sector.

Planificación del viaje y de la búsqueda

A principios de año, TUI Group y el servicio de planificación de viajes impulsado por AI Utrip se unieron para crear un servicio de planificación de viajes personalizados.

Esta sofisticada herramienta online pide a los viajeros que califiquen sus preferencias según diferentes categorías, incluyendo “Naturaleza y aventura”, “Gastronomía”, “Compras” o “Relax”. Además, incluye filtros adicionales como “Viajar con”, “Estilo de viaje” o “Propósito del viaje”, que ayudan a refinar las cosas aún más.

El algoritmo de IA de Utrip analiza millones de combinaciones posibles y ofrece un itinerario diario para todo el viaje. Además, los viajeros pueden agregar todavía más actividades al itinerario que aporta la herramienta, para poder personalizar al máximo.

chatbots inteligencia artificial

Reservas de hotel

Los chatbots pueden ayudar con esto. Los huéspedes hacen preguntas a estos asistentes virtuales y obtienen información sobre los servicios del hotel, recibir consejos sobre la ciudad, consultar las últimas tarifas y reservar una habitación. Y puede hacerlo, por ejemplo, mientras chatea con el hotel a través de Facebook Messenger o WhatsApp.

Y si el chatbot no puede responder a una pregunta, se transfiere la pregunta a un miembro del personal del hotel. Gracias a la IA, el chatbot puede aprender esta nueva respuesta y no requerir de la interacción humana en la siguiente ocasión.

Al automatizar las consultas de esta manera, los hoteles pueden proporcionar soporte al cliente de forma instantánea y en una plataforma con la que los clientes ya están familiarizados. A su vez, esto puede ayudar a aumentar las tasas de conversión y aliviar así parte del trabajo a la ya de por sí sobrecargada recepción.

Pulseras electrónicas

Meliá Hoteles ha introducido sus propias pulseras electrónicas, que permiten a los huéspedes, además de abrir las habitaciones, pagar fácilmente los servicios del hotel. Si bien esto no es una novedad, lo más destacado es que las pulseras de Meliá se pueden también usar para realizar pagos en comercios cercanos con los que han llegado a un acuerdo, Starbucks o Mango incluidos.

A medio plazo, es probable que los hoteles puedan usar estos dispositivos para monitorear gran cantidad de hábitos y comportamientos de sus clientes. Por ejemplo, si un huésped siempre elige el mismo vino, avisa al servicio de habitaciones a la misma hora o paga un extra para tener un check-in tardío, un hotel podrá utilizar esos datos para crear paquetes especiales a medida o enviar mensajes promocionales oportunos durante la estancia.

*Este artículo se publicó originalmente en la revista Tecnohotel, publicación del Grupo Peldaño.

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