La tecnología de automatización brinda una oportunidad de recuperar el control en temas de ciberseguridad para empresas de diferentes sectores, según explica el experto en soluciones de IPsoft.

Por Joe Michael, Solution Architect en IPsoft

No debería existir algo así como ‘diseñar una estrategia de Inteligencia Artificial (IA)’ porque la IA debería ser parte de la estrategia de negocio. Y antes de comenzar a diseñar un sistema de inteligencia artificial, lo que habría que hacer -y muchas empresas aún no lo hacen- es preguntarse a sí mismas cuáles son sus desafíos empresariales y cómo la tecnología puede generar valor y ayudar a sus empleados.

Todos somos conscientes de que la seguridad es uno de los mayores dolores de cabeza para cualquier organización: los hackers buscan constantemente puntos débiles para penetrar en los bancos de datos y la realidad es que sólo necesitan con alcanzar el éxito en su ataque una sola vez han logrado su objetivo, mientras que una empresa requiere que un ejército de personas que trabaje las 24 horas del día para evitarlo.

La industria está luchando por encontrar personal con el conocimiento y las habilidades adecuadas para asumir estos roles, ya que el gran volumen de trabajo requerido para detectar, predecir y actuar sobre estas amenazas está creciendo día a día, y cada vez es más difícil de detectar a simple vista. En pocas palabras, la protección de la seguridad no puede ser administrada sólo por humanos, sino que la tecnología de automatización nos brinda la oportunidad de recuperar el control.

Cómo la IA puede mejorar la seguridad de los datos

Un reciente estudio llevado a cabo por HfS Research, en colaboración con IPsoft, concluyó que los directivos son optimistas respecto al rol que la IA puede desempeñar para ayudar a mejorar la seguridad de los datos. En el estudio, el 59% de los encuestados afirmó estar satisfecho con los beneficios de seguridad obtenidos al implementar herramientas cognitivas.

“La mejora de la seguridad es uno de los beneficios no previstos derivados de los proyectos de tecnología cognitiva”, señala el informe, “ya que muchas herramientas cognitivas cuentan con elementos de seguridad y privacidad incorporados en su diseño. Aún nos estamos acostumbrando al machine learning y a que la IA proporcionen inteligencia acerca de las amenazas, su detección y respuesta”.

Desafortunadamente, sólo el 13% de los encuestados por HfS consideran que la mejora de la seguridad es una prioridad para el despliegue de la AI – una señal de que los enormes beneficios que la IA aporta a la seguridad -en general y hasta el momento- se han pasado por alto.

Este artículo se ha publicado originalmente en Cuadernos de Seguridad

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