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KISS, beso en inglés. Esta fue la palabra que les dijo Kelly Johnson, el notable ingeniero jefe de Lookheed Sukunk Works, a los encargados de diseñar un nuevo avión de combate. Con ello Kelly no quería mandarles besos a sus subordinados, sino que les estaba dando instrucciones, queriendo trasladarles la siguiente idea “Keep it simple and stupid” (Mantenedlo simple y estúpido). Es decir, el ingeniero quería un aparato tan simple que fuera capaz de ser reparado por el mecánico más estúpido.

Por supuesto, este principio no es utilizado solamente en la industria aeronáutica, sino que ha sido adquirido en múltiples disciplinas, especialmente en los negocios. Y es que no es necesario abrumarnos a nosotros mismos, a nuestros socios o a posibles inversores con interminables planes de operaciones y financieros a la hora de comunicar un proyecto empresarial. Existe una herramienta que emplean tanto empresas consolidadas como jóvenes con tal de transmitir de forma ordenada, concisa y estructurada el modelo de negocio de tu compañía.

Esta técnica recibe el nombre de Modelo Canvas (Modelo Lienzo en nuestro idioma), que muestra de manera muy gráfica y visual los 9 bloques que tratan de resumir en tan solo una página lo esencial para entender el modelo de negocio, que queremos llevar a cabo y su viabilidad. Así pues, a la hora de tener una reunión con posibles inversores, socios o distribuidores, imprimir folletos en una página como esta con el Modelo Canvas de tu negocio puede ser de gran ayuda para que tu proyecto tenga una mejor comprensión y acogida.

Los nueve bloques del modelo Canvas

Dentro de este lienzo encontramos dos grandes grupos, los bloques que afectan a la empresa de manera externa y los bloques que conforman la propia estructura de la organización. El primer grupo se divide en los siguientes bloques:

Segmentación de los clientes: Se trata de definir nuestro público objetivo utilizando criterios demográficos. Es de suma importancia saber a quién nos dirigimos para acertar en qué les podemos ofrecer.

Propuesta de valor: Qué ofrecemos a nuestro público objetivo que realmente nos diferencie de nuestra competencia y se convierta en un producto o servicio atractivo. Como algunos expertos en marketing expresan: hay que saber cómo enamoramos a nuestros clientes.

Canales de distribución, comunicación y venta: También es vital estudiar de qué manera vamos a comunicar, distribuir y vender nuestra propuesta de valor para que llegue al público objetivo.

Relación con el cliente: Como construyes la relación con los clientes y te comunicas con ellos. Por ejemplo ¿Será una relación por internet, directa, mixta?

Fuentes de ingresos: Se trata de clarificar de dónde vendrá el dinero con el que funcionará la empresa y tratar de que haya un equilibrio presupuestario entre ingresos y gastos que asegure la supervivencia de la misma.

Por otra parte, los bloques de nuestra estructura interna son cinco:

Actividades clave: Este es un aspecto más táctico que estratégico, y se centra en definir qué acciones emprender para que la experiencia del cliente sea óptima, y la organización funcione de manera correcta.

Recursos clave: Los activos que necesita la empresa para su funcionamiento ya sea capital humano, maquinaria, locales, o cualquier tipo de recurso material como inmaterial.

Socios estratégicos: Qué otras organizaciones colaboraran con nosotros para poder hacer llegar nuestra propuesta de valor al cliente, en otras palabras, qué proveedores o aliados elegimos.

Estructura de costes: Es la otra cara de la moneda de la fuente de ingresos; en qué se invierten los recursos disponibles de manera que la organización pueda tener un precio competitivo en el mercado sin tener un desfase entre gastos e ingresos.

Por supuesto, hay que aclarar que esto no es un modelo estático, sino que hay que ir retroalimentado el lienzo a medida que vayamos teniendo una respuesta del mercado y detectando nuevas oportunidades. De hecho, el mismo Modelo Canvas es muy útil a la hora de vislumbrar nuevos nichos de mercado, que no están siendo atendidos adecuadamente y que pudieran significar una nueva oportunidad de negocio para la organización.

La parte negativa de esta plantilla es que puede no resultar muy práctica para empresas que aún no han echado a andar o en escenarios de alta incertidumbre. En este caso, se recomienda utilizar una variante del modelo clásico, el Lean Canvas que va dirigida especialmente a Startups.

Imágenes del artículo: Shutterstock

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